sábado, 28 de enero de 2017

La II Guerra Púnica, el inicio de la Conquista de Hispania, por Dany Cuadrado.



Nueva colaboración del escritor novel Dany Cuadrado, un joven que podría pasar por contemporáneo de los que contamos con 30-40 años, por sus referentes culturales, y que une con su literatura a varias generaciones, porque pese a su cultura e inquietudes, es todo un joven de nuestro tiempo.

viernes, 6 de enero de 2017

Comunicación periódica en Roma "Acta diurna populi Romani", por Maribel Bofill

En la antigua Roma, según Cayo Tácito (55-132 d.C.), se redactaban por las autoridades escritos de carácter oficial denominados Acta Diurna Populi Romani, en los que se consignaban cuantas noticias y sucesos merecían importancia.

Estos escritos se fijaban en los sitios más concurridos para que todos tuviesen conocimiento de ellos. Así resulta que tales Actas venían a ser una especie de gacetilla local, Julio César, al ser elegido Cónsul por primera vez (56 antes de C.), dispuso que las deliberaciones del Senado de Roma fueran hechas públicas en una especie de «diario de sesiones» donde se recogían taquigráficamente los discursos  por medio de notas llamadas (tironianas). de acceso público en el Foro, siempre custodiadas por legionarios para asegurar su integridad.  Augusto consideró peligrosa esta divulgación de las actas senatoriales y la prohibió.




Existían varias:

El “Acta Diurna Commentaria Senatus”, relataba las obras diarias del senado.

El “Acta Diurna Urbis”, relataba los acontecimientos diarios de la ciudad, asambleas populares y tribunales. Y, finalmente, apareció

El “Acta Diurna Populi Romani”, que incluía nacimientos, muertes, matrimonios, divorcios, eventos sociales y políticos y minutas de los negocios públicos.

Estas  “Actas Diurnas”, popularizadas por Julio Cesar, son los predecesores de nuestros actuales periódicos y, como tal, actuaban en la época romana.




Los romanos entendieron la importancia que el tratamiento de la información podría tener para perpetuar los ideales del imperio y distribuían la publicación desde el año 59 a.C. de forma periódica aunque hay referencias del citado documento desde el año 131 a.C.

El ámbito en sus inicios fue la capital romana pero pronto se comenzaron a hacer copias manuscritas sobre papiro y el “Acta Diurna” podía ser adquirida en las provincias del Imperio lo que generó intereses comerciales derivados de la distribución y venta de dichas copias,extendiéndose así por todo el Imperio. Estas copias eran vendidas en establecimientos públicos, aparte de ser colocada en tablones por todas las ciudades.





Uno de los grandes instigadores de estas copias fue Cicerón. Consciente del valor de la información como instrumento de poder, Cicerón se rodeó de buenos informantes que le mantuvieran al tanto de lo más importante cuando él no estaba en la ciudad imperial. 

Existen varias cartas de M. Celius Rufus, un plebeyo que fue corresponsal de Cicerón en Roma mientras él era Cónsul en Cilicia. Seguramente todos los cargos públicos establecidos fuera de Roma mantuvieron corresponsales similares. 

Inicialmente, el “Acta Diurna” publicaba resultados legales y edictos, pero posteriormente no solo informaba sobre edictos, sino también noticias de sociedad como bodas, nacimientos, muertes legales, sucesos y rumores de interés popular. También aparecían algunos avisos publicitarios, como, por ejemplo, ventas de grandes lotes de esclavos.

El éxito del “Acta Diurna” era importante y la información que aparecía, era controlada por el poder, adaptando las noticias a los intereses políticos de sus editores, convirtiéndose así en un gran medio propagandístico del mismo poder.


Era realizada por los “Diurnaii”, Para evitar falsificaciones o alteraciones eran realizadas en metal o piedra, ninguna acta sobrevivió el paso del tiempo, pero se conservan copias en papiro realizadas por escribas.


También existían otras formas de comunicación en la antigua Roma:

Los  “Praeco” eran pregoneros que recorrían la ciudad comunicando noticias oralmente. 

Los “Strilloni” comunicaban información y publicidad comercial.

Los “Subrostani”  vendían la información que poseían. Según cuenta Horacio, “quienes completaban la información para los interesados, las noticias sólo sugeridas o calladas o breves de las actas públicas, y hasta fueron, probablemente, autores de libelos, a encargo, por ejemplo, de Tibero

Otras publicaciones romanas eran los  “Annales Maximi” donde se recogía lo más importante que había ocurrido durante el año: actos de poder, batallas ganadas, conquistas.

Después apareció el “Acta Pública”, que trataba sobre logros comerciales, nuevas legislaciones… muy parecido a los “Annales” pero cambiando de periodicidad.

De los grandes nombres que nos ha dejado Roma como por ejemplo, Virgilio, Horacio… la gran mayoría de ellos trabajaba para el poder y los disidentes, como por ejemplo, Ovidio que puso en cuestión el poder imperial, eran castigados.

En Roma, no existía la libertad de información, debido a que el poder controlaba todos los medios de comunicación.




miércoles, 30 de noviembre de 2016

Centurito Tiberín, Marcvs y Mesalina, siguiendo los pasos de Blythe

Los muñecos han dejado de ser objetos, cuya exhibición en público está limitada a las manitas de los más pequeños. Cierto es que nunca ha habido ninguna ley al respecto, pero sí la típica regla de comportamiento, que en lugar alguno consta pero de todos es sabida, de que los juguetes eran cosa de niños.

Con el triunfo definitivo del coleccionismo, pregonar a los cuatro vientos el amor por los juguetes -no sólo de antaño sino también contemporáneos-, ha abierto una nueva posibilidad tanto para salvar de la desaparición a objetos de nuestra infancia, como para la proliferación de nuevos, que hagan las delicias de grandes y pequeños.


Una de las muñecas que no sólo ha conseguido sobrevivir, -pese a su estrepitoso fracaso en el mercado, en los 70-, sino que se ha convertido en una muñeca deseada en nuestros días, ha sido la muñeca Blythe. A la fotógrafa Gina Garan, le regalaron una, -30 años después de que el modelo como decíamos, no gozara precisamente de gran aceptación popular-, y sin embargo, haciendo de ella la protagonista de un reportaje fotográfico, consiguió lanzarla al estrellato.

El Blog de Lupi: "Blythe en Roma".



Actualmente, en las redes sociales, nos encontramos también con algunos muñecos, que acompañan a grupos recreacionistas y bloguers, dotando a las imágenes sobre las actividades que publican, de una simpática nota de color.





Nos centramos en tres de ellos: La Nancy Romana de Saguntum Civitas, Centurito Tiberín -que viaja con Hispania Romana y Evocati- y por supuesto, Marcvs Antonivs Saldvie, el muñeco americano adoptado por Sedetania.


Nancy Mesalina presidiendo las actividades de Saguntum Civitas.
La asociación valenciana Saguntum Civitas, luce un vestuario realmente elegante en todas sus apariciones, gracias al estupendo saber hacer de uno de sus miembros, Isabel; A su imagen y semejanza, los valencianos visten también a una reedición de la emblemática Nancy de Famosa, bautizada por su mentora -Julia- como Nancy Mesalina

Concha Velasco posando con Nancy Mesalina el pasado verano, en el Teatro Romano de Sagunto.


Centurito Tiberín goza hasta de perfil de Facebook, en el que dos unidades de este simpático muñeco de Muñecas Berenguer de los 70, disfrutan de las visitas a lugares emblemáticos que nos brinda 
nuestro pasado romano. 


Centurito Tiberín en Numancia.
Centurito Tiberín y su gemelo, Polibión, "amigos de la legión", cómo les presenta Adolfo, su mentor... visitando Segovia.



Centurito Tiberín en Renieblas, junto con el scutum de uno de sus mayores.


Y por supuesto, nuestro Marcvs Antonivs Saldvie, hace lo propio: El muñeco fue creado por la empresa norteamericana Madame Alexander, en el marco de una colección de personajes históricos. Decidimos conservar el nombre original: Marco Antonio, y añadirle el apellido de la ciudad de Sedetania en la que nació la autora de este blog: Saldvie.

Marcvs Antonivs Saldvie visitando el Teatro Romano de Sagunto junto a Mesalina.
Marcvs junto a la estatua del S.XX en homenaje a Augusto, ubicada en el centro de la capital maña.

Marcvs junto a los restos de la Muralla Romana de Caesar Augusta.




viernes, 11 de noviembre de 2016

Visita al Museo Egipcio de Barcelona en clave romana

22 años lleva el Museo Egipcio de Barcelona, acercándonos a la cultura más longeva de Occidente.


Gracias a la Fundación Arqueológica Clos, la Ciudad Condal puede disfrutar de piezas adquiridas en subastas, que conforman una interesante ventana al Egipto Antiguo; Aunque también de cursos, visitas teatralizadas y en definitiva, de todo un aliciente que alimenta inquietudes y favorece así, que poco a poco, los estudios sobre Egiptología, vayan ganando peso en la oferta cultural catalana.

lunes, 7 de noviembre de 2016

El acueducto romano de Barcino en Ca l'Ardiaca / Casa del Arcediano

En la Casa del Arcediano -Ca l'Ardiaca en catalán-, se conservan junto a un trozo de muralla romana, arcadas de uno de los dos acueductos romanos de la ciudad, pilares y canalización subterránea.

jueves, 3 de noviembre de 2016

La Historia de la Magia, en un juego de toda la vida: Magia Borrás


Vivimos obviamente rodeados de referencias al mundo antiguo, como sus herederos que somos, pero no siempre tenemos presente, la historia del origen y evolución de cada uno de los objetos, con los que estamos familiarizados. Sería realmente farragoso y exagerado, encontrar en cada pieza de nuestra rutina, la referencia histórica pertinente; Precisamente porque esto no ocurre, la sonrisa que proporciona la sorpresa de encontrar una breve documentación al respecto, en uno de esos objetos, es mayúscula.

miércoles, 26 de octubre de 2016

"Gladius, el arma de Roma", por Dany Cuadrado Morales.



A lo largo de la antigüedad clásica muchas armas se hicieron famosas por dominar durante un tiempo los campos de batalla, como las sarisas macedonias, empleadas por los ejércitos de Filipo y Alejandro, o por lo terribles que eran usadas en las manos adecuadas, como la falcata íbera. Sin embargo, todas ellas quedaron eclipsadas por un arma que estuvo llamada a controlar tierras tan dispares como las brumas de Britania o los desiertos de Partia, dominando durante muchos siglos los gigantescos territorios controlados por Roma. Y ese arma no es otra que el archiconocido gladio o gladius. 

En la época romana el término gladius se utilizaba para designar comúnmente a las espadas, pero hoy día ha evolucionado hasta designar únicamente al tipo de espada utilizada por las legiones romanas. Catalogada como la mejor espada que nunca se haya fabricado y atendiendo a sus capacidades tácticas y al número de víctimas que causó en su historia, se podría decir sin temor a equivocarnos que el gladio fue capaz de conquistar un imperio.

El origen de la célebre espada romana hay que buscarlo en las armas que portaban los guerreros íberos que combatían a las órdenes de Aníbal contra las legiones de la República. Los romanos eran muy prácticos y no dudaban en copiar aquéllas cosas que podían serles de utilidad. De los barcos cartagineses desarrollaron sus propias flotas y un sinfín de dioses llenaban su panteón, algunos propios y otros “adoptados” como suyos. En el ámbito militar hicieron lo mismo, por ejemplo, la jabalina romana por antonomasia, el pilum, fue copiado y adaptado de un anterior diseño etrusco. Con el gladio pasaría igual. Fue durante las guerras púnicas cuando los legionarios se toparon con que los íberos empuñaban unas armas de una calidad excepcional y que causaban estragos en las filas romanas. Las heridas eran tales que sentían terror a enfrentarse a los íberos. ¿Por qué los romanos no podían utilizar esas mismas armas contra sus enemigos? Había varios tipos de espada íbera, entre ellas un arma corta y con la empuñadura con forma de antenas, que fue la que los romanos usaron como modelo para desarrollar su gladio.

Hoy en día se conocen distintas variaciones del arma, y todas ellas descienden del original gladius hispaniensis, cuya hoja se estrechaba ligeramente en el centro.
Un gladio puramente romano, como la versión conocida como pompeii, tenía una hoja de doble filo y una longitud de unos 50-60cm y una anchura de unos cinco centímetros. La empuñadura de madera solía tener una pequeña pieza de metal en la unión con la hoja para evitar que un golpe enemigo atravesase la madera. El mango se adaptaba a la forma de los dedos y el pomo servía para evitar que la espada saliese despedida de la mano del legionario al golpear fuertemente. El gladio estaba fabricado con materiales de excelente calidad, era un arma más pesada que sus antecesoras, pero mucho más eficaz.
Esta espada se adaptaba perfectamente al modo romano de combatir. Su tamaño y versatilidad la convertían en el arma idónea de todo legionario. Protegidos por sus escudos formando un muro impenetrable del que asomaban las puntas de los gladios, los legionarios sabían perfectamente en qué zona del cuerpo de sus enemigos debían clavar las espadas para causar la muerte. La precisión de los romanos y la mortalidad del gladio ha permitido identificar en algunos restos humanos encontrados, qué enemigos fueron abatidos por las armas legionarias y cuáles no. A pesar de ser una espada pensada para el ataque frontal, para apuñalar al rival, también era válida en el combate de corte.
Con la decadencia del Imperio, el gladio perdió su puesto hegemónico, junto con el pilum, y ambas armas fueron sustituidas por una espada más larga, la spatha, usada antes sólo por la caballería, en el caso del primero, y una sencilla lanza, en el caso del segundo.

Sin embargo, la espada por excelencia de las legiones romanas, ha sido siempre el gladio y así ha llegado hasta nuestros días.